por Anthonya el Dom 14 Mar , 2010 10:45 am
Hola mago!
Cuando trabajamos el observador en muchas ocasiones ocurre que el ego mental (el mental) reacciona de forma opuesta a como esperamos.
Si el mental es muy activo, entonces te volverá loco con la jaula de grillos. Cierto que no te dejará ni dormir! Es una reacción de supervivencia, quiere seguir estando ahà y quiere seguir siendo protagonista. Se siente observado y se huele el peligro.
Yo utilicé un ejercicio que me ha ido muy bien, y que sigo usando. Lo saqué de unas lecturas de Eckhart Tolle más otras técnicas.
En definitiva, mientras más busques el silencio, más gritarán los grillos en tu cabeza. Asà que el ejercicio consiste en "ubicarte" en el interior de tu cuerpo, siéntete dentro de tu cuerpo. imagina que todo el interior de tu cuerpo es un espacio reservado para tÃ. Entonces localiza la mente (yo la localicé en mi frente) en un sitio concreto y considera que es una parte pequeña del espacio interior la que ocupa, en relación a todo el resto del espacio interior que queda para tÃ. Es un espacio pequeño (aunque sea muy ruidoso). Ahora, decide dejarlo existir, ahà en su propio espacio (la frente) mientras tanto, tu puedes poner tu atención en el resto de tu espacio y puedes sentirlo, puedes sentirte a ti mismo habitando ese vacÃo. Habrá un ruido de fondo (la frente, la mente), déjalo estar ahà mientras tú sigues ocupando el resto del espacio.
Es como cuando estás, por ejemplo, leyendo un libro en casa y alguien pone la tele o música. Tú toleras ese "fondo" pero pones tu atención en la lectura.
Es una especie de truco para engañar a la mente, haciéndole creer que sigue predominando. Al dejarla estar, ella ya se cree omnipotente, ya que no sabe que tu tienes la capacidad de dividir tu atención (tal vez un 5% de tu atención lee el "ruido de fondo" y el 95% restante lo llevas donde quieres....)
Puedes probar el ejercicio también cuando vayas a dormir.
Hay algunas variantes que puedes utilizar a posteriori, cuando este ejercicio funcione; tales como imaginarte que -habitando tu espacio interior- subes por tu cuerpo hasta llegar a tu frente (o lo que elijas) y entonces te visualizas como si estuvieras en un cine (la pantalla es la mente) el espacio del cine es enorme y estás solo, puedes cambiarte de asiento y cotillear por ahÃ. Puedes entrar en el cuartito del proyector e imaginar que hay multitud de cintas, puedes ir cambiando las cintas y decidir qué proyecta tu mente....etc...o lo que se te vaya ocurriendo.
Pero lo que nunca va a funcionar es intentar acallarla, se sentirá en peligro y chillará. Asà que habrá que ser más listos que ella!
Espero que te sirva, y si te apetece, ya me cuentas cómo te va.
Un abrazo!
«One does not become enlightened by imagining figures of light, but by making the darkness conscious.»
"Uno no alcanza la iluminacion imaginando formas de luz, sino haciendo consciente la oscuridad." C.G. Jung